Y un día Begoña se fue a Izu con la tele.

Querido diario, soy yo, la muy ocupadada socialmente Intrépida Arqueóloga.

Como supongo que te sientes atraído por el título de esta entrada, no voy a enrollarme mucho y voy a ir directa al grano.

Un día, no recuerdo muy bien cual, me encontaba yo comiendo alguna guarrería precocinada nipona en la cocina de la residencia cuando apareció el ocupadísimo encargado: Fuji-san.  

- Bego-chan
- A poner el chip de japonés...
- Bego-chan, toma, apuntaté a esto - Dijo tendiéndome unos papeles. Los leí y resulta que era...

¡¡UN CASTING PARA UN PROGRAMA DE TELEVISIÓN!!

Fuji-san insistió mucho en que me apuntase así que lo hice. ¡Ahora sí que puedo llamarle mi mánager!

El programa es de la Televisión de Osaka (como si fuese Telemadrid pero en mejor y menos facha) y se dedica a redescubrir Japón a los japoneses al estilo de "Un País para Comérselo". Este programa tiene una sección en la que llevan a extranjeros a visitar alguna zona del país.

Poco después de apuntarme recibí un correo diciéndome una fecha para ir a la sede de la televisión de Osaka en Tokyo y hacer una entrevista y una prueba de cámara. Me hicieron muchas preguntas acerca de mis intereses por Japón, los sitios que había visto y cuanto tiempo llevaba en Tokyo. Se sorprendieron mucho de que hablase tan bien para llevar tan poco tiempo (a veces pienso que lo hacen por compromiso). 

A los tres días me llamaron por teléfono:

- Hai, Begoña desu (Si, soy Begoña)
- **************************
- ... ¡¡Fuji-saaaaaaaaan!!

Y después de que mi manager contestase la llamada me enteré de que había sido seleccionada para la simulación de la sección de Agosto y que ese mismo fin de semana nos íbamos de viaje a Izu. 

Antes de seguir decir que lo que yo grabé en ese viaje no fue el programa que va a emitirse sino que fue el "piloto". Lo que hicieron fue llevarnos a muchos sitios para ver lo que nos sorprendía más y luego grabar el programa fina sólo en esos sitios. 

Bien, el domingo día 1 quedamos en la puerta de la sede de la Televisión de Osaka a las 8:30 de la mañana. Al viaje también iba uno de mi residencia, Marc, así que salimos de casa juntos y fuimos para allá. 

En la puerta nos estaba esperando el otro extranjero contratado, un francés llamado Raphael, la traductora, una niña de 18 años mitad japonesa y mitad americana que se llamaba Grace, el director del programa, Watanabe-san, y los dos ayudantes de dirección: Kishi-kun y Hashimoto-kun. De pronto llegó una furgoneta negra de cristales tintados... ¡¡parecíamos famosos!! 

¡Y rumbo a Izu!