Querido (si, aún lo sigues siendo) diario, soy yo, la Intrepida Arqueóloga.
Y es que en mi primera reunion social veraniega de mis mas que merecidas vacaciones en España, con la famila, los amigos, la comida rica (¡pescado cocinado!) y demás, recibí una dura reprimenda por parte del creador de este mi apodo.
- Hola Intrepida
- ¡¡Hola!! ¿Qué...
- Has abandonado el blog... ¡muy mal!
No fue el único que me regañó...
Por ello, con las orejas gachas, aquí vuelvo...
¡A ver si dura!
